Aprovechando la sabiduría constructiva
del
pueblo bereber, el edificio es un ejemplo de respeto
al medio ambiente y la
cultura que lo acogen.
Ha sido construido utilizando técnicas
y materiales
autóctonos, a los que
se han añadido
los detalles y servicios
que exige el viajero actual,
creando
así un ambiente singular, sencillo
y
exento de sofisticaciones, que invita
tanto a la reunión
amable como
a la serena intimidad.
Habitaciones
El
hotel dispone de 2 suites con salón y terraza
privada con vista a las dunas,
2 suites junior
y otras
17 habitaciones dobles. Todas ellas están
confortablemente climatizadas (frío–calor)
y equipadas con baño completo.
Para mantener el ambiente sosegado y tranquilo del
hotel, la dirección ha
decidido evitar el teléfono
y la TV
en las habitaciones.
Bar
Permanece abierto desde
primeras horas de la mañana hasta la madrugada,
ofreciendo un ambiente sosegado, ideal para charlar
alrededor de un té.
Climatizado,
sonido ambiental, dispone de juegos de mesa.
Restaurante
Nos ofrece una gran variedad
de sabores autóctonos, en un ambiente tranquilo,
acompañado de una decoración que invita a la degustación
sosegada.
Piscina
Rodeada por un amplio
solarium, y de la placentera atmósfera que acoge
a los viajeros, nos proporciona el gusto de disfrutar
de un baño relajante en pleno desierto.